Ganar un coche en un sorteo no es gratis: tributa como IRPF. Te explicamos cuánto pagarás y el problema de no tener efectivo.
Ganar un coche en un sorteo de una empresa, concesionario o influencer puede parecer un regalo perfecto. Pero Hacienda lo considera un rendimiento en especie y debes pagar IRPF sobre su valor de mercado.
El problema: Recibes un coche, no dinero. Pero debes pagar el impuesto en efectivo. Reserva entre un 20% y 40% del valor del vehículo.
Si la empresa organizadora ofrece la alternativa de cobrar en efectivo, normalmente el importe será inferior al valor del coche, ya que descuentan gastos de gestión y el propio coste del vehículo. Aun así, cobrar en efectivo puede ser más ventajoso fiscalmente porque evitas los gastos adicionales de propiedad.
No todos los sorteos de coches tributan igual. La fiscalidad depende de quién organiza el sorteo y del tipo de premio:
Si ganas un coche en un sorteo pero prefieres el dinero, la cosa se complica. Legalmente, el premio es el coche, no su valor en efectivo. Algunas empresas ofrecen la opción de cobrar el importe equivalente, pero esto no siempre es posible.
Si vendes el coche después de ganarlo, la venta tributa como ganancia patrimonial en el IRPF del año siguiente. El valor de referencia para calcular la ganancia es el valor de mercado del coche en el momento de la venta menos el valor por el que tributaste como premio.
Ganar un coche no significa que el seguro y la matriculación estén incluidos. En la mayoría de sorteos, el ganador debe:
Estos gastos adicionales pueden superar los 1.000 € en el primer año, por lo que es recomendable valorar el coste total de propiedad antes de aceptar el premio.
Para calcular cuánto pagarás de impuestos por un coche ganado en un sorteo, usa nuestra calculadora en modo Concursos de TV introduciendo el valor del vehículo como importe del premio.